
En Ulán Bator llueve muy poco y por motivos que la ciencia sigue sin aclarar, nunca en miles de años ha llovido en un día de semana.
Es asi entonces que las personas de Ulán Bator, cuando llueve, arden de alegría y se quedan en sus casas (que son todas iguales) escuchando la lluvia.
En Ulán Bator las personas son tan distintas entre si que nadie odia a nadie.
En Ulán Bator la gente no sabe correr y por eso nunca llegan tarde.
La gente de Ulán Bator no cree en Dios y por eso ignoran lo que es la tristeza.
En Ulán Bator a nadie le duele la cabeza, nunca. Desde que son chiquitos les enseñan que no existe el dolor de cabeza.
El pasatiempo favorito de los hombres de Ulán Bator es mirar la nada. Se juntan en grupos enormes, sobre todo los jovenes cuando salen de la escuela, y se sientan en silencio, todos juntos, a mirar para adelante. Hablar durante esa contemplación se considera de muy mala educación.
Las mujeres, en cambio, tienen como principal diversión mirar el rio. Y cantar.
Algunas personas, modernas, a veces rompen con los esquemas y ultimamente se puede ver a alguna mujer mirando el horizonte rodeada de hombres o a algun barbudo abstraido por el rio. Sin embargo a los habitantes mas antiguos de la ciudad eso no les gusta nada.
Sin embargo todo tiene sus límites y hasta el dia de hoy ningún hombre tuvo la osadia de cantar. Y ni siquiera al más revoltoso se le pasa por la cabeza la posibilidad de que un hombre cante.
En Ulán Bator todo el mundo sabe que los hombres tienen barba y las mujeres tienen tetas, que los hombres son mas altos y que las mujeres pueden cantar.
En Ulán Bator nadie se atraganta.
En Ulán Bator nadie tiene miedo.
En Ulán Bator no saben que se puede dudar.
Cuando una persona de Ulán Bator desea algo, por arte de magia la persona que esta a su lado desea lo mismo.
En Ulán Bator, a veces, la gente no se asombra.
Un perro en Ulán Bator solo envejece si su dueño se lo ordena.
En Ulán Bator, a veces, la gente no necesita hablar.
Y a veces la gente de Ulán Bator esta tan asombrada que no puede hablar.
La gente de Ulán Bator es feliz todo el tiempo.
Menos en Navidad. Ese dia todos y todas estan tristes. Y no saben porque.
Pero tampoco les importa. Para ellos es bueno tener un respiro aunque sea una vez por año.

me re gusta este ¿relato?
ResponderEliminarActualizá el blog plis,
y activame el guión de fanny tb
en breve se viene ALTA actualización. Pero naturalmente que ese día deshabilito de nuevo los comments =)
ResponderEliminarYA
ResponderEliminarACTUALIZÁ YA
ME DAS ALTA PAJA
Me encanta este cuento.
ResponderEliminarMucho, ojalá publicaras más cosas.
Te quiero manuel leon